Las otras caras del suicidio

Marco Palacios
Cada 24 horas se registra un suicidio en Jalisco.

Por Marianela Manríquez

Cada 24 horas se registra un suicidio en Jalisco. La forma de quitarse la vida es de diversas maneras: desde cortarse las venas, tomar pastillas, darse un balazo, saltar de un edificio o recurrir a la forma más antigua, que es ahorcarse.

Sin embargo, para el nuevo presidente del Colegio de Psiquiatría Jalisco, Marco Palacios, las cifras son mucho mayor a este registro oficial, toda vez que existen otras formas de suicidio que no quedan registradas en las actas de defunción.

?El tema del suicidio es un asunto de salud pública y son mucho mayores las cifras de lo que las estadísticas nos presentan?, reconoce el psiquiatra.
En esa lógica, practicar deportes extremos, conducir alcoholizado a exceso de velocidad y consumir drogas se han considerado formas alternas para atentar contra la vida del ser humano.

?La recesión ha empujado a la pieza de dominó provocando una reacción en cadena, conforme crece el desempleo, fallan las redes de protección social, se reducen los ahorros, los fondos de pensiones y disminuye el gasto en salud, aumenta la ansiedad en la población, al igual que las enfermedades mentales?, apunta Marco Palacios.

Conciencia Pública. ¿Cuáles son los problemas mentales que vas a tratar como presidente del Colegio de Psiquiatría?

Marco Palacios. Tengo estructuradas dos actividades que voy a hacer este año en combinación con otras instituciones. Tengo planeado el proyecto de un diplomado en violencia humana, en la sociedad y entre los países. Lo vamos a organizar como un diplomado que tendrá tres meses de duración y se va a hacer en armonía con otras instituciones. Para el mes de agosto, estoy preparando junto con el doctor Daniel Ojeda, quien es representante de la Sección de Salud Mental de la Secretaría de Salud del Estado de Jalisco, un simposio donde trataremos el tema del suicidio.

C.P. Has comentado que existen otras formas del suicidio que no se toman en cuenta en las estadísticas?

Marco Palacios. Un adolescente que está deprimido va a un antro, se le pasan las copas porque quiere perder el contacto con la realidad, tanto familiar, social y amorosa. Al salir del antro conduce a exceso de velocidad, choca y fallece. Esa muerte se pone en el acto de defunción como causa de accidente automovilístico, en este tipo de muertes no se sospecha que haya sido un acto suicida. De igual forma los adolescentes y adultos que practican deportes extremos lo hacen buscando el suicidio porque en el fondo de su ser desean apagar su vida.

Otra forma de suicidio es a partir de una enfermedad que se llama alcoholismo, farmacodependencia o drogadicción. La persona vive su vida con un desprecio a sí mismo, y prueba todo tipo de droga en cantidades industriales. Un día tiene un infarto masivo y muere por paro cardiovascular. Si escarbamos en esa herida resulta que es una persona que deseaba destruirse porque traía una depresión mayor que no fue detectada.

C.P. ¿Cuáles son las inquietudes que hoy se viven en Jalisco?

Marco Palacios. En Jalisco con relación a salud mental aún estamos en pañales por falta de conocimiento y de información y es aquí donde los medios de comunicación tienen que hacer labor social. Los medios son una herramienta para llevar ese beneficio a la sociedad porque tienen voz y circulan por la calle.

Uno de los proyectos de trabajo que llevo en mi presidencia es la psicoeducación, es decir, platicarle a la sociedad en qué consiste una enfermedad mental, cómo se produce, la prevención, su tratamiento y curación.

Estamos comprometidos con el humanismo y amor al prójimo, tenemos que hacer lo necesario para llevar esta información a la gente para que sea una vitamina para el conocimiento, por lo tanto una persona que conoce, podrá tener la decisión y la claridad para saber acudir con un especialista en el momento que lo necesite.

C.P. ¿Han aumentado las enfermedades mentales?

Marco Palacios. En la actualidad estamos viviendo una crisis que perjudica seriamente a la salud. La crisis no es únicamente económica o de la influenza, abarca mucho más factores que los económicos, sociales y llega a tocar a la salud mental y la salud física de la población. Desde finales del 2008 a la fecha, las estadísticas nos hablan de que ha aumentado en un 15 por ciento el uso de antidepresivos y ansiolíticos en la población mexicana, esto nos refleja que ha aumentado el insomnio, la dermatitis, problemas del estomago, problemas cardiovasculares y taquicardias.

Desde principios del 2008, las consultas con el médico por ansiedad y depresión relacionadas con la mala situación económica han aumentado en torno a un cinco por ciento. El 85 por ciento de las personas que tienen problemas de insomnio están relacionados con el desempleo. Además 52 por ciento de los desempleados afirman que no logran conciliar el sueño, tienen mala alimentación y no tendrán una vida sexual plena.

C.P. ¿Cuál es el rol que juega la familia?

Marco Palacios. Un rol de conflicto. Cuando el padre pierde el trabajo, ya no lleva el sustento a su casa, por lo tanto, ya no tiene la misma alegría de antes y se deprime con facilidad, esto influye en los hijos y en la esposa. Afirmó que es un papel de crisis en nuestras familias. Existen 50 millones de familias mexicanas que viven en extrema pobreza, en donde se puede analizar que es un caldo de cultivo para el incremento del suicidio y adicciones como alcohol y drogas. Esa área de nuestra sociedad es de las más castigadas.

C.P. ¿Existen avances del estudio psiquiátrico?

Marco Palacios. Sí. Cada año tenemos una reunión en Estados Unidos, donde se presentan los avances a nivel mundial y los nuevos descubrimientos científicos en la neuropsiquiatría. En un futuro el término psiquiatría va a ir desapareciendo porque, se considera con las investigaciones que se han hecho, sobretodo, en neuroimagen cerebral, la conducta del ser humano ya no es únicamente de contenido psicológico, también obedece a contenido neurorobiológico y genético.

C.P. ¿Cuál es tu labor fundamental como psiquiatra?

Marco Palacios. Mi lema como psiquiatra es servir al otro ser humano que tengo enfrente y que viene en busca de ayuda. Ese servicio yo lo práctico con ética profesional, y sobretodo con amor. Es ponerse en los zapatos de la otra persona, es entenderla, y no hacer una psiquiatría autoritaria, deshumanizada, fría y rígida. Cada ser humano es único e irrepetible, ese ser humano tiene su propia historia y genética.