?Debe terminar poder caciquil de Raúl Padilla?

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Por Mario Díaz
 
Tras el homicidio del director de la Preparatoria 7 de la Universidad de Guadalajara, Fernando González Sandoval, una serie de especulaciones empezaron a surgir al interior y al exterior de esta casa de estudios, hipótesis en donde se mezclan complots emilistas-briseñistas, relaciones sentimentales y control de negocios ilícitos dentro de las aulas universitarias, como se dijo en las primeras líneas, especulaciones que se encuentran dentro de la opinión pública de los propios universitarios.

Sin embargo, un gran número de académicos coinciden en un solo punto, el periodo de vida del llamado grupo universidad que encabeza el ex rector Raúl Padilla López, está llegando al inicio del fin de su ciclo de poder. Desgaste que a decir de analistas políticos se tiene que dar de manera natural.
Para otros es la oportunidad de iniciar un trabajo a fondo de refundación universitaria, en donde los más radicales sostienen que el ente universitario sólo debe de obedecer a intereses educativas, científicas y académicas dejando de lado la relación que tienen con el ejercicio y los intereses del poder.
 
Del escándalo, a la nota roja
 
Román Munguía Huato, profesor investigador del Departamento de Teorías e Historia de la Universidad de Guadalajara, es tajante en su análisis y visión de la actual situación por la que pasa ?el grupo que controla la UdeG, que no es la institución en sí?, aclara el académico:
?El grupo de Raúl Padilla López, ex rector y presidente de la Feria Internacional del Libro, ha tenido la articulación dentro de la oligarquía local y con otros grupos de poder con los cuales han entrado ?desde hace tiempo? en una relación de complicidad, contubernio para toda esta política de vasallaje de toda la comunidad universitaria?.

?En los últimos tiempos el desprestigio de este cacicazgo ha crecido mucho por el comportamiento de lo que llamo la Universidad de los escándalos, siempre está permanentemente metida en escándalos internos y externos. Bueno, aclaro, no la institución, sino el grupo de poder la que ha metido a la UdeG en esta secuencia de escándalos que van a un nivel cada vez más estridente en la vida política y local?, apuntala Munguía Huato.

El ex líder del Sindicato del Personal Académico de la Universidad de Guadalajara, única colectividad que se opone dentro de la misma casa de estudios, a lo que califica como ?monarquía y feudo de Raúl Padilla?, señala que el desprestigio creciente transformó los escándalos que se venían dando en función a desvío de fondos en escándalos que llenan los encabezados de la nota roja de los medios locales.

?Está pisando un terreno mucho más escabroso, cualquier gente sabe que este tipo de acontecimientos dramáticos en primer lugar el contexto en el que se da el suicidio del ex rector tiene un marco político dentro del conflicto por la disputa del poder. Pero este tipo de atentados contra el chofer y el crimen contra el director, no creo que sea la tesis de los personeros oficiales de la Universidad que dicen se trata de conflictos personales, esa conjetura no tiene sustento porque las diferencias personales en términos de guaruras generalmente nunca llegan a atentados de esta clase?.
 
Negocios turbios
 
Al igual que el resto de los entrevistados sugirió sin decirlo claramente que el homicidio de Fernando González Sandoval, pudiera tener alguna vinculación con otro tipo de nexos nada universitarios.

Versión que también sugieren una serie de entrevistados que solicitaron su anonimato por temor a posibles represalias en su contra. Quienes señalaron que dentro de la mitología universitaria este era uno de los rumores más fuertes, sin embargo, ninguno se atrevió a señalar directamente esta situación.

?Es un secreto a voces pero no puedo decir que sea cierto, lo único que sí te digo es que llegó a tener más poder dentro de la estructura cercana a Raúl Padilla, incluso más ascendencia que muchos rectores de las regiones y eso que era un director de prepa, se dice que lo estaban preparando para poder llegar a la rectoría, lo que sí es cierto también es que él le manejaba todos sus asuntos personales a Raúl Padilla, así como Gustavo Cárdenas llevaba todos los asuntos financieros?, comenta este universitario sindical.
 
La fractura
 
Para varios analistas políticos fue en el 2008 cuando surgió la primera fractura interna con lamentables consecuencias. Y es el propio Munguía Huato quien detalla que previo a esto los dos rectores que le siguieron a Raúl Padilla ?estaban perfectamente domesticados?, el primero de ellos Víctor Manuel González Romero, a quien consideró un perfecto tecnócrata; y el segundo, Trinidad Padilla, el hermano menor de Raúl.

?El rector defenestrado el 29 de agosto, Carlos Briseño, siempre había formado parte del grupo caciquil. Por supuesto, los tres ex rectores fueron impuestos por el cacique del grupo UdeG. Aunque formalmente son elegidos por un Consejo General Universitario (CGU), que a su vez este consejo está absolutamente manipulado por Raúl Padilla?.
Para Román Munguía, Carlos Briseño quiso apoderarse del ?poder caciquil bajo la consigna de quítate tú, para ponerme yo, sin un proyecto democrático bajo el brazo para su ejecución, quiso sacar a Raúl Padilla de la jugada para autoproclamarse el nuevo monarca de la Universidad bajo las mismas formas antidemocráticas, corporativas y autoritarias que hacen funcionar este aparato corrupto?.

Aclaró que en cada uno de los numerosos escándalos cuyo origen lo identificó en la corrupción de este grupo, nunca hubo antecedentes de un conflicto interno ?que cimbrara al edificio corporativo que se sostiene en cuatro pilares: la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), los dos sindicatos corporativos oficiales y el CGU, lo que nunca previó Briseño Torres fue que la estructura corporativa está totalmente controlada por el cacique mayor?.
 
Poder contra mega-poder
 
Sostiene que en este enfrentamiento de poderes Carlos Briseño consideró oportuno inflar ?más el escándalo y el conflicto a través de los medios locales y nacionales pensando que podría salirse con la suya toda vez que tenía el poder de la Universidad, pero, sus cálculos políticos fueron errados, lo cual significa que nunca comprendió bien el poder de un grupo del cual él formó parte desde hace más de 20 años.

?Padilla López mostró el poder interno y externo al destituir a Carlos Briseño, por eso Raúl Padilla podría decir que la Universidad soy yo. Por eso digo que la UdeG es una especie de universidad semifeudal, monárquica y caciquil?.
 
Refundación
 
Román Munguía Huato, considerado como uno de los grandes críticos del imperio padillista, pone el dedo en la llaga al plantear que el Consejo General de la Universidad de Guadalajara está ante la alternativa de darle un giro a la situación que viene imperando desde hace algunos años al interior y exterior de la UdeG.

?Sería muy loable que el Consejo General de la Universidad, tomara en serio su papel y tuvieran el mérito propio y por lo tanto la autonomía que se requiere como forma de gobierno interno y llegar hasta el fondo de esta situación y cortar de raíz todo lo que ha llevado a la UdeG fuera del centro académico y de investigación que debe ser su único propósito?.

?La cuestión es que tendría que dar un paso radical e ir al fondo del asunto y atreverse a poner en práctica esta voluntad política democrática de la cual carece hasta el momento. Decir que piense por cuenta propia es loable, deseable, pero evidentemente en 94 por ciento de los consejeros, por no decir que todos, no piensan así, estamos hablando de un vasallaje de unos cortesanos que obedecen a los intereses del cacique de la comarca?, lamenta el investigador y gran crítico del manejo que Raúl Padilla hace de la propia casa de estudios.

Propone que en el marco de una construcción institucional con base a un proyecto de universidad que a su decir la sociedad está demandando una universidad en la que prevalezcan otro tipo de valores ajenos, a lo que consideró puro mercantilismo y ?que tiene que ver con la profunda deshumanización del conocimiento de la ciencia, cultura, educación la universidad tiene que tener otro perfil, otra estructura de gobierno.

?Otros criterios de decisiones consensuadas en donde la finalidad de sus funciones sustanciales cumplan con su cometido social de orientar a la sociedad en términos educativos, científicos formativos?, aclaró el ex líder sindical universitario.

Para Munguía Huato, esta es una situación grave porque a su parecer no está dando ese ejemplo positivo ?en el buen sentido de la palabra de imagen de lo que debe ser una universidad, poder establecer alternativas en la solución de problemas sociales?.
 
Lamentable
 
Considera que dentro de los conflictos en que se encuentra el Gobierno del Estado con el grupo Universidad, los propios académicos sean utilizados para fortalecer la postura universitaria ante la opinión pública.

?Parte de la corrupción es que muchos científicos son manipulados y obedecen a ciertos lineamientos, es lo peor que puede hacer un académico o un investigador, sucede, es el manipuleo del diagnóstico del problema por obedecer al jefe, la universidad se presta a este tipo de golpeteos de intereses y conflictos entre partidos políticos e intereses del grupo hegemónico?.